Neurodidáctica · Carga cognitiva · Artículo 3

El alumno sabe hacerlo… hasta que tiene que hacerlo todo junto

para musipensantes

Cuando el problema no está en las partes, sino en coordinarlas.

Coordinación musical Atención

«Profe, por separado sí me sale».

La mano derecha funciona. La izquierda también. Si le pido solamente el ritmo, puede hacerlo. Las notas las conoce. Pero, cuando tiene que tocarlo todo junto, algo empieza a desarmarse.

Durante mucho tiempo uno podría responder: «Entonces todavía no te lo sabes bien». A veces será cierto. Pero esta investigación me ha hecho mirar esa escena de otra manera. Quizá el problema no esté en que el estudiante desconozca las partes. Quizá la dificultad aparezca justamente cuando esas partes tienen que funcionar al mismo tiempo.

Cómo leer esta entrada: primero aparece una experiencia musical; después, cuando hace falta, nombro el concepto técnico y muestro el alcance de la evidencia.
Un estudiante toca el piano mientras cuatro elementos de colores convergen suavemente sobre el instrumento; la imagen representa el esfuerzo de coordinar demandas musicales.

Juntar no es simplemente sumar.

Un estudiante puede mantener un pulso con la mano. También puede leer y tocar una pequeña secuencia de notas. Pero si le pedimos mantener el pulso mientras lee y toca la secuencia, la tarea cambia. No hemos añadido necesariamente más notas: hemos añadido una relación, hacer una cosa mientras controla otra.

En psicología, una manera de estudiar este problema consiste en proponer dos tareas simultáneas y observar qué cambia. Suele llamarse doble tarea o dual task. Pashler revisó investigaciones sobre este fenómeno y señala que las personas tienen con frecuencia dificultades al realizar dos tareas relativamente simples a la vez. También advierte algo útil para nosotros: la interferencia no tiene una explicación única y simple para todos los casos; puede aparecer en distintos momentos de la tarea. (Pashler, 1994)

Para mí, la idea importante para el aula no es aprender la expresión dual task. Es esta: poder hacer A y poder hacer B no garantiza todavía poder hacer A y B al mismo tiempo.

Hacer varias cosas no garantiza todavía poder coordinarlas.

Mano derecha
Mano izquierda
Pulso o lectura
Al convivir, aparece una tarea nueva: coordinarlas sin perder el control.

Síntesis visual de Musipensantes: no identifica por sí sola la causa de un error ni mide la carga cognitiva de una persona.

Una segunda tarea puede cambiar la interpretación.

Çorlu y colaboradores pidieron a músicos experimentados interpretar una pieza en condiciones normales y mientras atendían una segunda tarea. Los músicos siguieron tocando; no ocurrió simplemente que «ya no pudieron». Según el resumen consultado del estudio, un jurado percibió menor expresividad bajo la demanda adicional y el análisis temporal detectó pausas entre frases más breves, mientras que las duraciones de las frases no se vieron afectadas. (Çorlu et al., 2015)

Este resultado me parece sugerente porque una ejecución puede seguir funcionando en lo más evidente —las notas continúan sonando— y, sin embargo, algo musical puede cambiar. Pero no puedo mirar cualquier error y concluir automáticamente: «eso es carga cognitiva». El estudio no permite diagnosticar así a un estudiante. Me permite hacer una pregunta mejor: ¿qué cambió cuando le pedí controlar otra cosa al mismo tiempo?

En el canto, las pausas largas pueden revelar la presión.

Otro estudio del mismo grupo trabajó con 12 cantantes profesionales de ópera. Cada cantante interpretó un aria conocida de su propio repertorio en tres condiciones: sin tarea adicional, con una tarea concurrente de contar figuras en una pantalla y con una versión más exigente de esa tarea. (Çorlu et al., 2015)

En conjunto, los cantantes tendieron a acelerar cuando se añadió la tarea concurrente. El efecto fue más claro en las pausas largas que en las frases musicales. Sin embargo, el estudio no encontró una diferencia estadísticamente significativa entre sus condiciones de carga baja y alta. Esa parte mixta importa: añadir una demanda alteró el tiempo en esa muestra, pero aumentar la dificultad de la demanda no produjo un escalón claro entre las dos condiciones. (Çorlu et al., 2015)

Los autores proponen que, durante una frase, el movimiento y el sonido pueden ofrecer apoyos para sostener el tiempo; en una pausa larga habría menos de esos apoyos. Es una interpretación de los autores sobre sus resultados, no una ley universal sobre el canto. Además, fueron doce profesionales que cantaron arias familiares: no puedo trasladar automáticamente el resultado a un niño que empieza piano, una clase de violín o un estudiante de percusión.

¿Qué puede querer decir realmente «por separado sí me sale»?

Propongo estas cuatro posibilidades como una herramienta para pensar la clase; no son una escala científica validada.

  1. La parte todavía no está aprendida. Si el estudiante toca la mano derecha sola y también se equivoca, el problema sigue estando allí.
  2. La parte funciona, pero exige mucha atención. Puede hacerla sola, pero necesita concentrarse casi por completo en ella.
  3. Las dos partes funcionan por separado, pero no juntas. Tal vez no haga falta volver a enseñar desde cero cada mano. Lo que falta aprender puede ser la coordinación entre ellas.
  4. Las partes ya funcionan juntas con estabilidad. Puede quedar más espacio para escuchar el fraseo, el balance, la articulación, la calidad del sonido o la dirección musical.

Un ejemplo al piano.

Imaginemos un ejercicio sencillo. La mano derecha toca DO–RE–MI–FA en negras. La izquierda toca DO–SOL–DO–SOL, también en negras. Por separado, ambas manos pueden resultar fáciles. Al juntarlas quizá siguen funcionando.

Ahora cambio una sola cosa: la izquierda toca blancas mientras la derecha mantiene negras. Ya no son simplemente dos secuencias. El estudiante tiene que conservar dos organizaciones rítmicas distintas al mismo tiempo. Después añadimos una ligadura en la derecha; más tarde, una dinámica; luego le pido escuchar cuál mano sobresale.

Las notas no tienen que volverse mucho más difíciles. Pero la tarea sí puede cambiar. Esto es lo que me interesa mirar con la teoría de la carga cognitiva: qué necesita controlar conscientemente este estudiante, en este momento, para realizar la tarea.

La integración también se aprende.

Cuando enseñamos una habilidad compleja, dividirla en partes suele tener mucho sentido. Pero hay un riesgo: creer que, cuando las partes funcionan solas, la tarea completa aparecerá automáticamente. No necesariamente.

Un violinista puede dominar la digitación y el arco por separado; un pianista puede conocer ambas manos; un percusionista puede realizar dos patrones aislados; un cantante puede conocer melodía y texto. Aun así, puede necesitar aprender cómo funcionan juntos.

Interpretación Musipensantes. Esta es una idea que quiero conservar para la serie: la integración también se aprende. No la presento como la conclusión textual de un único estudio. Es mi lectura pedagógica de la evidencia sobre interferencia y de una escena que los docentes de música reconocemos en clase.

Para probar en clase.

La próxima vez que un estudiante diga «por separado sí me sale», en lugar de repetir inmediatamente toda la obra, puedo probar una parte, luego la otra y después juntarlas. Me interesa observar exactamente cuándo aparece el problema: ¿falla una de las partes incluso sola?, ¿funcionan solas, pero una exige todavía mucha atención?, ¿el error aparece únicamente cuando deben coordinarse?

Puedo bajar el tempo, trabajar solo dos compases, quitar por un momento una articulación, mantener una mano sencilla mientras la otra se estabiliza o permitir primero observar y escuchar un modelo. No porque quiera dejar la música permanentemente simplificada, sino porque quiero descubrir dónde se rompe la tarea.

Hipótesis pedagógica. Estas acciones son opciones razonables para explorar la dificultad, pero este artículo no demuestra por sí solo que una de ellas sea eficaz para todos los alumnos, instrumentos o repertorios.

Una experiencia para sentir el problema.

Musipensantes podría construir una experiencia con tres momentos: mantener un pulso sencillo, distinguir dos sonidos y realizar ambas actividades juntas. Después mostraría la regularidad del pulso, la precisión de las respuestas y la dificultad que la persona reporta sentir.

Hipótesis / prototipo. La experiencia serviría para sentir que dos tareas fáciles por separado pueden cambiar cuando deben convivir. No mediría «la carga cognitiva» de alguien, no daría porcentajes y no tendría valor diagnóstico sin un proceso independiente de validación.

Lo que sabemos y lo que todavía no sabemos.

Evidencia. La revisión de Pashler muestra que la ejecución simultánea de dos tareas simples puede dificultarse, pero sus mecanismos no se reducen a una sola explicación. Dos estudios con intérpretes experimentados muestran cambios en dimensiones específicas de la interpretación al añadir una tarea concurrente: expresividad y pausas entre frases en un estudio con músicos instrumentales; velocidad global y, especialmente, pausas largas en un estudio con cantantes profesionales. (Pashler, 1994) (Çorlu et al., 2015) (Çorlu et al., 2015)

Pregunta abierta. No sabemos simplemente mirando a un estudiante qué mecanismo exacto provoca un error. Tampoco sabemos que estos resultados en músicos profesionales se reproduzcan del mismo modo en principiantes, niños o todos los instrumentos. Por eso prefiero usar esta investigación para hacer mejores preguntas, no como diagnóstico.

Cuando un estudiante puede realizar las partes pero se desarma al juntarlas, ya no quiero preguntar solamente cuál parte no sabe. También quiero preguntar: ¿qué nueva relación apareció cuando tuvo que hacerlo todo junto?Interpretación pedagógica provisional de Musipensantes

Referencias

Las fuentes se distinguen por su función: fundamento teórico y evidencia musical directa.

01
Fundamento teórico · Interferencia entre tareas

Pashler, H. (1994). Dual-task interference in simple tasks: Data and theory. Psychological Bulletin, 116(2), 220–244.

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02
Evidencia musical directa · Intérpretes instrumentales

Çorlu, M., Müller, C., Desmet, F., & Leman, M. (2015). The consequences of additional cognitive load on performing musicians. Psychology of Music, 43(4), 495–510.

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03
Evidencia musical directa · Cantantes profesionales

Çorlu, M., Maes, P.-J., Muller, C., Kochman, K., & Leman, M. (2015). The impact of cognitive load on operatic singers’ timing performance. Frontiers in Psychology, 6, Article 429.

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