Elige uno de los cuatro conservatorios históricos para comenzar tu recorrido.
En la Nápoles de la Edad Moderna, estos lugares no comenzaron como escuelas superiores de música en el sentido actual. Nacieron como instituciones de asistencia y protección y, con el tiempo, incorporaron una formación musical cada vez más exigente.
Un partimento es una línea escrita —con frecuencia un bajo— que funciona como guía para improvisar o realizar una composición al teclado. No es simplemente un acompañamiento de bajo continuo: deja decisiones abiertas que el estudiante debe desplegar musicalmente.
Los documentos escritos no necesariamente contienen toda la clase. El partimento estuvo acompañado por una tradición oral: el maestro podía hacer sonar, modelar, corregir y volver a intentar junto al estudiante.
Esta experiencia virtual no pretende reconstruir literalmente una clase napolitana. Usa esa evidencia histórica como punto de partida y la combina con una propuesta pedagógica contemporánea: mirar → escuchar → imitar → corregir → retirar ayuda.
Has completado el Axioma 1. Primero llegaste a 3, luego a 5, luego uniste 1–3–5, y después conservaste esa relación a través de una secuencia de acordes mayores y menores, con teclas blancas y negras. Después reconociste el bajo escrito en clave de Fa, completaste sus intervalos y aprendiste a leer con menos ayudas.